
Si no queremos enfermar... expresemos nuestros sentimientos.
Las emociones y sentimientos ocultos, reprimidos, terminan en enfermedades como la gastritis, úlcera, dolor lumbar y de la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera en cáncer. Entonces vayamos a un confidente para compartir nuestra intimidad, nuestros secretos ¡nuestros errores! ¡El diálogo, el hablar, la palabra son remedios poderosos y una excelente terapia!

Salud


