
Si pensamos que la dieta comienza «el lunes», y para ser más exactos después de las celebraciones de fin de año, probablemente comamos en esta oportunidad mucho más de la cuenta, más de lo necesario y de nuestro apetito verdadero, y comencemos el año siguiente con muchos kilos de más, que incrementarán la carga de lo que ya tenemos que bajar.
La navidad es sinónimo de reunión familiar, regalos y claro está de la gran comilona de las fiestas, es decir, no solo tenemos diversión y alegría sino también ricos potajes; pero también se suma a esto problemas de excesos gastronomicos que derivan en malas digestiones, un descanso nocturno defectuoso y algún que otro kilo de mas cuando enero asoma por el calendario.

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